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CRISTO Y LA SAMARITANA

Firma y fecha:  "remb / f 65 [.] [.]" (ca. 1659
Tabla, 48,2 x 41,2 cm.

GEMÄLDEGALERIE, BERLIN


















- Es un trabajo de Rembrandt incuestionable y en apariencia insignificante, cuya verdadera potencia se percibe trasponiéndolo a grabado. La composición y el juego psicológico son magistrales. 



 


LAS TREINTA MONEDAS







Firma y fecha: Rembrandt f 1657.
Lienzo 85 x 65 cm.











- Este cuadro quedó sin terminar; apenas superada la fase de boceto.

- Las manos, sobre todo, dan la certeza de que es un Rembrandt.

- El hombro y fondo izquierdos los ejecutó algún otro, bastante torpe, para dar sensación de acabado. 


- Lleva el mismo blusón que en el AUTORRETRATO  de Viena.



 






Firma y fecha:   Rembrandt : f 1634.
Tabla  80.5 x 66 cm.












- La cabeza con el casco son de Rembrandt con certeza, pero su inserción en el resto del cuerpo sólo tendría sentido si aparecieran los brazos apoyados en la balaustrada, con lo que la parte superior del tronco se inclinaría hacia adelante en una postura natural. Se podría pensar en la intervención de un discípulo si no fuera evidente que muchas pinceladas del busto son del maestro.

- Se asume que la parte inferior del cuadro, con la balaustrada que aparece hoy, es un repinte posterior por lo que es muy posible que el formato original fuera rectangular o, como se supone, ovalado y ahí sí se incluyeran las manos.










Firma y fecha:  Rembrandt fc1639
Lienzo  200 x 124.2 cm.
























Firma y fecha: Rembrandt / f. 1633
Lienzo, 128,5 x 100,5 cm.
















 






Firma y fecha: RHL 1632
Tabla, 48,7 x 40,2 cm.













- Los expertos rechazan la atribución de este cuadro a Rembrandt.

- A pesar del efecto blado y vaporoso, ajeno a Rembrandt, se percibe una finura tan magistral en la ejecución, tanto en la pincelada como en el tratamiento de las densidades y el color, que sólo puede ser debida al maestro (¿quién, sino Rembrandt, puede tratar la materia en el cráneo de una manera tan económica y precisa, con las pinceladas en la dirección de la luz?). Existen muchos ejemplos en los que, como aquí, hace ejercicios de elasticidad con su estilo.









Firma y fecha: RHL. 1630
Tabla, 67,4 x 55,9 cm.













- No es un Rembrandt de primera clase, por supuesto, pero el que lo rechazó como auténtico tenía un mal día.

- Un emulador, como se pretende, habría sido más cuidadoso en su torpeza. Esta relativa dejadez en la ejecución se la podía permitir Rembrandt en un trabajo de "tronie" barato, alimenticio. A lo que debemos añadir los evidentes estragos del tiempo.